Javier Soto. Presidente Sectorial Lechuga Iceberg.

La adecuación entre oferta y demanda sigue incidiendo sobre la actividad de los productores de lechuga iceberg, que se han topado con el efecto llamada al que zonas no habituales en este cultivo han acudido para buscar un hueco ante momentos de escasez hídrica en el Levante. Pese a todo, el servicio al consumidor de un producto de fresco y de calidad se mantiene como la premisa de los productores.

«La estrategia de nuestro sector ha sido la adaptación constante al entorno y al medio»

¿Qué valoración hace de la campaña de lechuga iceberg 2017-2018?

La campaña 2017-2018 ha destacado por su continuidad en los precios, estables de noviembre a inicios de mayo. La mayor parte de la campaña se han situado por debajo del umbral de costes, debido a la concurrencia de las zonas habituales de producción de iceberg con una gran especulación de otras menos comunes, pero que han acudido al efecto llamada de la falta de agua en la producción tradicional. Este reclamo ha dado lugar, en momentos determinados, a un exceso de producción. A ello se ha unido la gran calidad y mayor productividad cosechada durante este invierno,  porque hemos tenido unas estaciones muy marcadas con su climatología dentro de la normalidad, nada habitual en las anteriores campañas.

Por otro lado, hemos vuelto a constatar la falta de organización de la oferta frente a la demanda, que nos ha impedido optimizar en todos los momentos los precios con los consumos o las necesidades del mercado. Se ha dado incluso la paradoja de que, en los momentos de mayor volumen de nuestras producciones, ha sido cuando hemos sobrepasado el umbral de los costes.

Al ser reelegido como presidente de la Sectorial, ¿qué objetivos se ha marcado para los próximos tres años?

Un objetivo personal muy claro, en el que coincidimos el resto de compañeros de la asociación así como las autoridades europeas, es la necesidad que existe en el sector y, en especial en la lechuga iceberg, de una mayor concentración y organización de la oferta. Estamos muy pendientes de lo que determinen las autoridades europeas en este sentido en la nueva reglamentación en base al marco de la OCM y en particular en el Reglamento “Omnibus”.

-En su opinión, ¿qué medidas deberían abordarse desde el Sureste español para hacer rentable su liderazgo en lechuga?

Deberíamos abordar fundamentalmente la organización de la oferta, por ello estamos muy expectantes a las resoluciones que desde Bruselas nos determinen respecto a las Organizaciones de Productores (OPFH’s). Por otro lado, queremos hacer llegar más al consumidor final cuál es la realidad de la agricultura, que no es otra que basarnos en la sostenibilidad de nuestras producciones desde tres aspectos: social, medioambiental y económico.

Nosotros, los agricultores, no somos otra cosa que los meros proveedores de frutas y verduras. Todos los que consumimos frutas y verduras marcamos los requisitos que se demandan a los agricultores a través de las cadenas de distribución de alimentos.

-La modernización ha sido una constante en el sector. ¿Cuáles son las estrategias más innovadoras que destacaría en lechuga iceberg?

Si nos fijamos en como se producían o como se cultivaban, regaban y abonaban tradicionalmente las lechugas, con riego a manta y con tipos de abonados genéricos, y vemos cómo hoy se hace la fertilización casi con una precisión quirúrgica y los riegos realizados con un uso exquisito del agua, incluso aprovechando al máximo un agua de mala calidad, nos damos cuenta de que la estrategia ha sido la adaptación al entorno y al medio. Hoy en día la producción de hortalizas y de lechugas necesita de especialistas en informática, en nuevas tecnologías hacer para labores de trasplantes, fertirrigación, cosecha, recolección, empaquetado… lo que ha servido para facilitar y mejorar el esfuerzo de nuestros trabajadores y compañeros, así como ser más respetuosos con el medioambiente.

-Proexport organizó en 2017 Lettuce Attraction, un encuentro del sector de las verduras de hoja. ¿Qué resultados extrae de este evento?

 Pudimos constatar los cientos de variedades de lechuga y de verduras de hoja con las que trabajamos, los miles de profesionales de la producción y comercialización que hay tras ellas para servir las necesidades y demandas de los consumidores. La adaptación  continua del sector ha dado lugar a esa amplia gama de productos con cientos de variedades y miles de formatos y ha demostrado que a lo largo del tiempo tenemos que ir innovando, cumpliendo con los requisitos del consumidor final, con lo que nos demandan, porque lo que hoy es una realidad, mañana ya es historia.


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