Silvia Cifre.
Directora de la División de Protección de Cultivos de BASF en España

“Ha habido un cambio sustancial en la opinión pública, que hoy en día es mucho más exigente y crítica”

El consumidor “no siempre cuenta con suficiente información técnica fiable, o bien ésta le llega sesgada o no le llega”

Cuando pienso en Murcia, pienso en un productor muy innovador y creativo

-¿Cuál es la diferencia entre la agricultura de hace 20 años y la de ahora?

Por un lado, la agricultura de hoy en día es mucho más consciente de su impacto y de la necesidad de ajustarse técnicamente a lo que los cultivos necesitan. Ello se refleja también en un uso y aplicación más eficientes de los fitosanitarios.

En segundo lugar, ha habido un cambio sustancial en la opinión pública, que hoy en día es mucho más exigente y crítica. Es positivo que se tenga en cuenta el criterio del consumidor, pero esto también puede ser contraproducente: no siempre cuenta con suficiente información técnica fiable, o bien ésta le llega sesgada o simplemente no le llega. En realidad, el consumidor no es consciente de la responsabilidad que tiene y cómo su opinión afecta al futuro de la agricultura.

Por último, hoy en día los supermercados están usando en muchos casos los residuos en las frutas y hortalizas como herramientas de competencia y diferenciación, creando incertidumbre en el consumidor respecto a la validez de los criterios legales y científicos establecidos, además de dificultar la viabilidad técnica del manejo de los cultivos.

-¿Cuál es el papel de empresas como BASF?, ¿qué cree que las empresas de insumos han aportado a la nueva agricultura?

La innovación es clave, es una cuestión vital. Todos estos cambios basados en las nuevas exigencias, tanto legales como de las cadenas de distribución, la opinión de los consumidores, etc., demandan nuevas soluciones. Soluciones basadas en la innovación que ofrecen empresas como BASF. En BASF somos el motor de la innovación que necesita el agricultor.

En este sentido la química es fundamental. Si observamos nuestro entorno, veremos que muchas de las innovaciones que aportan soluciones para un futuro más sostenible, tienen su origen en la química. Desde un superconductor para móviles, catalizadores, hasta el frío de una nevera para mantener los alimentos. La química aplicada es parte de nuestra vida y está presente en infinidad de actos cotidianos.

En fitosanitarios, las nuevas sustancias químicas son las que están permitiendo el tener la calidad alimenticia de la que hoy gozamos. Probablemente la más alta de la historia de la humanidad.

– Los productos fitosanitarios tienen una imagen controvertida, con recientes decisiones a nivel europeo que han prohibido muchos de ellos. ¿Qué opina de ello?

Se trata de un tema muy delicado porque debemos partir de la base de que la regulación europea es muy buena, posiblemente la mejor del mundo y hace que el consumidor europeo se pueda sentir muy tranquilo.

Al igual que en la medicina humana se tiene clara la importancia de la innovación química, hay que establecer el paralelismo con los fitosanitarios en tanto que son la “medicina de las plantas”. Y todos debemos poner de nuestra parte para que esta visión cale en la sociedad.

– ¿Cómo ve el futuro de los productos fitosanitarios? ¿Qué es lo que más le fascina de su futuro, y qué es lo que más le preocupa?

Me invade una doble sensación porque, por un lado, me parecen excitantes las posibilidades que la investigación abre a nuevas líneas de desarrollo para  “atacar” de manera certera y cada vez más afinada los problemas que se plantean. Pero, por otro lado, me preocupa que la sociedad no sea capaz de valorar las posibilidades que la innovación aporta diariamente a la agricultura.

La sociedad tiene claro que con la salud no se juega, pero no tiene asumido que esto debería incluir también la salud de las plantas que nos alimentan…

– Cuando piensa en Murcia, ¿qué le viene en la mente? 

Pues pienso en amplios campos hortícolas y en un productor muy innovador y creativo. Creo que algo muy español es la capacidad de adaptar la oferta para conquistar mercados desarrollando nuevas variedades y adaptando los tiempos de cultivo. Todo ello sin olvidar que se trata de un agricultor comprometido y consciente de que la sostenibilidad es un concepto que no solo incluye el respeto por el medio ambiente, sino también la posibilidad de producir cada vez más, con el menor consumo de recursos y haciendo posible que quien produce pueda vivir dignamente de su trabajo.

El agricultor murciano sin duda es muy consciente de todo esto y cuando pienso en Murcia, pienso en su compromiso, su ingenio y en su capacidad de adaptación y en todo el trabajo, cariño y dedicación que hay detrás.

– ¿Cómo podemos conjuntamente mejorar la imagen de nuestras producciones?

Creo que es fundamental que todos seamos embajadores de la agricultura. En Europa, y por supuesto en España, se produce con altos niveles de calidad, de forma responsable y comprometida. Debemos estar orgullosos de nuestra agricultura y transmitirlo a la sociedad abiertamente.

– ¿Qué otros proyectos de BASF, cree que serán de especial interés para los socios de PROEXPORT?

En los próximos cinco años se dará a conocer una batería de nuevas moléculas que serán de gran valor para el agricultor, pero hasta entonces no te puedo contar más.


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